Escaleras y barandillas
Contrahuella, huella y zanca
Una escalera es, en el fondo, una sola medida resuelta de todas las formas posibles: la altura total entre plantas, de suelo a suelo. Cuántos escalones salen, cuánto mide cada uno y qué profundidad tiene la huella se desprenden todos de repartir esa única altura en contrahuellas iguales. La regla que no admite excepción es que las contrahuellas coincidan: un escalón un poco más alto que sus vecinos es justo donde la gente tropieza.
Esta calculadora hace ese reparto por ti. Introduce la altura de suelo a suelo y fija un número de escalones que mantenga cada contrahuella en un rango cómodo y acorde con la normativa, y lo acompaña de una profundidad de huella que resulta natural al pisar. A partir de ahí sabrás la longitud horizontal que necesita la escalera, si cabe en tu hueco y cómo se compensan entre sí la contrahuella y la huella.
Guías
Preguntas frecuentes
¿Cuántos escalones voy a necesitar?
Divide la altura total entre plantas por una contrahuella cómoda - en torno a 17–19 cm - y redondea al número entero más cercano. Ese resultado es el número de contrahuellas; las huellas son siempre una menos, porque el suelo superior hace de último escalón. Una altura de 2,7 m, por ejemplo, da unas 15 contrahuellas de 18 cm y 14 huellas.
¿Qué combinación de contrahuella y huella resulta cómoda?
La vieja regla del carpintero sigue vigente: dos veces la contrahuella más una huella deben sumar unos 63–64 cm. Así, una contrahuella de 18 cm combina de forma natural con una huella cercana a 27–28 cm. Las contrahuellas más altas piden huellas más cortas y viceversa; respetar la regla mantiene el paso uniforme tanto al subir como al bajar.
¿Qué altura de contrahuella permite la normativa?
Varía según el país y a menudo según el municipio, pero las escaleras de vivienda suelen limitar la contrahuella a unos 19–20 cm y exigir una huella de al menos unos 25 cm. Normalmente también se obliga a un reparto igual: la contrahuella más alta y la más baja de un tramo solo pueden diferir en unos pocos milímetros. Confirma las cifras exactas de tu normativa local antes de construir.
¿Qué profundidad debe tener cada huella?
Busca una huella - la parte donde apoyas el pie - de al menos unos 25 cm para que el pie quede bien sujeto; 28–30 cm resultan más holgados en una escalera principal. Las huellas más profundas consumen más longitud de suelo, así que un espacio ajustado o empinado te acercará al mínimo. El bocel, ese pequeño saliente delantero, añade un par de centímetros de apoyo sin alargar el tramo.